
Actuación: 10/10 (como siempre)
Fotografía: 10/10 (ídem)
Guión entretenido y coherente: 1.000/1.000
Escenas oníricas raras y monólogos gigantes fuera de contexto: WE HAVE A WINNER!
Mejor partamos por la SINOPSIS. La historia toma el matrimonio de Peter y Katarina Egermann, que llegamos a conocer
brevemente en el pasado especial de televisión de Bergman “Escenas de un matrimonio”. Peter, un hombre depresivo que constantemente reprime sus más íntimos sentimientos y deseos, y Katarina, siempre en busca de nuevas aventuras y amantes. La película parte con el asesinato de una prostituta en manos de Peter y el resto de la historia es contada de forma no linear, mostrando escenas previas al asesinato y posteriores al mismo, que nos explicarían por qué Peter hizo lo que hizo, contando con relatos de personajes secundarios como su amigo psiquiatra, el Profesor Mogens Jensen (Martin Benrath), Tim (Walter Schmidinger) íntimo amigo gay de la pareja y colega de Katarina de años, y Cordelia Egermann, madre de Peter. Ahora vamos a lo bueno, ¿Por qué deberían verla?
Les cuento porque. Bueno, primero que todo porque es Bergman, genio. Segundo, es una de las películas más crudas que ha realizado Bergman. La trama aunque parece superficialmente simple es verdaderamente compleja y confusa, no desde una perspectiva narrativa, como podría ser “Abre los Ojos” de Amenábar, donde cada par de escenas que pasan uno no entiende nada hasta el final, sino desde el punto de vista psicológico de los personajes, la especialidad de Bergman. En mi opinión (muy subjetiva), creo que nunca he visto personajes en películas tan parecidos a los que conocemos todos los días en nuestra vida real como en las películas de Bergman, y aunque a veces las razones o intenciones de los personajes nos pueden parecer demasiado ajenas, Bergman siempre logra involucrar una cierta cantidad de antecedentes y sentimientos que nos hacen relacionarnos con el personaje, por muy bizarra que sea su historia. No hay nada que le pase a los personajes que no nos haya pasado o no hayamos sentido alguna vez nosotros.
Que no panda el cúnico, estoy pensando más razones…

Bueno está de más con un director así decir que la fotografía es excelente, parte con una secuencia en colores y al terminar la primera escena los colores se secan, dejando la película en blanco y negro hasta la última secuencia de la película. Los planos están más que cuidadosamente pensados, en todo momento la imagen es preciosa, buscando ángulos diferentes y utilizando todo el espacio en una determinada habitación, jugando con distintas iluminaciones en las diferentes partes de la misma. Está llena de pequeños detalles típicos del director, como lo son los primeros planos a las caras de los personajes en casi todo momento, el constante sonido de relojes y, una escena que me gustaría destacar que aquellos que han visto más películas de Bergman entenderán (no pondré que hay una alerta de spoiler porque no delataré nada que pueda adelantarles información importante sobre lo que ocurre en la película). Hay una escena donde Katarina recurre a su amigo Tim (amigo íntimo homosexual del que hablé en la sinopsis). La conversación nace a raíz de la tristeza de Katarina por la depresión de Peter, y comienza aquí la “secuencia de los monólogos”, como la llamo yo. En toda película de Bergman, y esto es uno de sus trademarks por decirlo así, hay un momento en que dos personajes parecen tener una conversación sacada totalmente del contexto de la película, donde cuentan algo muy íntimo, un sentimiento, un pensamiento, un sueño, etc. Generalmente son dos monólogos que se contrastan, dos ideas opuestas, o, simplemente dos ideas distintas pero no necesariamente opuestas. Esta secuencia siempre es contada utilizando primeros planos de las caras de sus relatadores muy cerrados, sin ningún tipo de musicalización y con gestos faciales que delatan mucho de lo que está sintiendo el personaje. Las primeras veces que vi estas secuencias en sus películas me pareció totalmente innecesario, como que el director hubiera tenido muchas ganas de contar una idea y no encontró mejor forma que poner una conversación que no ayuda a que la historia avance. Después de haber visto tantas de sus películas entiendo que, al contrario de lo que yo pensaba, estas escenas engloban la esencia de cada una de sus películas, su premisa, y finalmente lo que nos ayudará a entender por qué pasa todo lo que pasa. Particularmente en “De la vida de las marionetas”, el monologo de Tim sobre la vejez, en mi opinión, es quizás uno de los mejores monólogos que he visto. Personalmente me sentí muy identificada con todo lo que dijo.
No les diré que vean esta película porque tiene un final que nunca se imaginan, porque la película parte con su final. Y aunque desde las primeras escenas creemos ya saber por qué Peter mato a la prostituta, el llegar a entender en mayor profundidad lo que creemos que ya sabemos es lo que nos ofrece Bergman en todas sus películas. Es simplemente sentarse a analizar las cosas que miramos por encima, es un viaje al inconsciente de sus personajes, mostrándonos todo lo que está en ellos a través de gestos y una genial dirección de actores. El final no es inesperado, sino que es la suma de todas las partes de la película, que ya creemos tener en nuestras manos pero luego nos damos cuenta que no eran tan así como pensábamos. O será que estoy prejuiciada y simplemente amo a Bergman. Tú dime.
RESUMEN
RAZONES POR LAS QUE NO ME GUSTO:
-Ninguna. BERGMAN DAME UN HIJO.
RAZONES POR LAS QUE ME GUSTO:
-La actuación es magnífica como siempre.
-la fotografía preciosa.
- los diálogos son fluidos y al mismo tiempo un tanto surreales.
-la historia está contada de una forma muy original que ayuda al desarrollo de la historia más que una narración linear.
-AMO A BERGMAN.


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