sábado, abril 17

CONSEJOS DE UNA ORUGA

La Oruga y Alicia se estuvieron mirando un rato en silencio: por fin la Oruga se sacó la pipa de la boca, y se dirigió a la niña en voz lánguida y adormilada.

--¿Quién eres tú? --dijo la Oruga.

No era una forma demasiado alentadora de empezar una conversación. Alicia contestó un poco intimidada:

--Apenas sé, señora, lo que soy en este momento... Sí sé quién era al levantarme esta mañana, pero creo que he cambiado varias veces desde entonces.

--¿Qué quieres decir con eso? --preguntó la Oruga con severidad -. ¡A ver si te aclaras contigo misma!

--Temo que no puedo aclarar nada conmigo misma, señora --dijo Alicia--, porque yo no soy yo misma, ya lo ve.

--No veo nada --protestó la Oruga.

--Temo que no podré explicarlo con más claridad --insistió Alicia con voz amable--, porque para empezar ni siquiera lo entiendo yo misma, y eso de cambiar tantas veces de estatura en un solo día resulta bastante desconcertante.

--No resulta nada --replicó la Oruga.

--Bueno, quizás usted no haya sentido hasta ahora nada parecido --dijo Alicia--, pero cuando se convierta en crisálida, cosa que ocurrirá cualquier día, y después en mariposa, me parece que todo le parecerá un poco raro, ¿no cree?

--Ni pizca --declaró la Oruga.

--Bueno, quizá los sentimientos de usted sean distintos a los míos, porque le aseguro que a mi me parecería muy raro.

--¡A ti! --dijo la Oruga con desprecio--. ¿Quién eres tú?


Con lo cual volvían al principio de la conversación. Alicia empezaba a sentirse molesta con la Oruga, por esas observaciones tan secas y cortantes, de modo que se puso tiesa como un rábano y le dijo con severidad:

--Me parece que es usted la que debería decirme primero quién es.

--¿Por qué? --inquirió la Oruga.

Era otra pregunta difícil, y como a Alicia no se le ocurrió ninguna respuesta convincente y como la Oruga parecía seguir en un estado de ánimo de lo más antipático, la niña dio media vuelta para marcharse.

--¡Ven aquí! --la llamó la Oruga a sus espaldas--. ¡Tengo algo importante que decirte!

Estas palabras sonaban prometedoras, y Alicia dio otra media vuelta y volvió atrás.

--¡Vigila este mal genio! --sentenció la Oruga.

--¿Es eso todo? --preguntó Alicia, tragándose la rabia lo mejor que pudo.

--No --dijo la Oruga.

Alicia decidió que sería mejor esperar, ya que no tenía otra cosa que hacer, y ver si la Oruga decía por fin algo que mereciera la pena. Durante unos minutos la Oruga siguió fumando sin decir palabra, pero después abrió los brazos, volvió a sacarse la pipa de la boca y dijo:

--Así que tú crees haber cambiado, ¿no?

--Mucho me temo que si, señora. No me acuerdo de cosas que antes sabía muy bien, y no pasan diez minutos sin que cambie de tamaño.

--¿No te acuerdas ¿de qué cosas?

--Bueno, intenté recitar los versos de "Ved cómo la industriosa abeja... pero todo me salió distinto, completamente distinto y seguí hablando de cocodrilos".

--Pues bien, haremos una cosa.

--¿Que?

--Recítame eso de "Ha envejecido, Padre Guillermo..." --Ordenó la Oruga.

Alicia cruzó los brazos y empezó a recitar el poema:

"Ha envejecido, Padre Guillermo," dijo el chico,
"Y su pelo está lleno de canas;
Sin embargo siempre hace el pino
-- ¿Con sus años aún tiene las ganas?

"Cuando joven," dijo Padre Guillermo a su hijo,
"No quería dañarme el coco;
Pero ya no me da ningún miedo,
Que de mis sesos me queda muy poco."


"Ha envejecido," dijo el muchacho,
"Como ya se ha dicho;
Sin embargo entró capotando
-- ¿Como aún puede andar como un bicho?

"Cuando joven," dijo el sabio, meneando su pelo blanco,
"Me mantenía el cuerpo muy ágil
Con ayuda medicinal y, si puedo ser franco,
Debes probarlo para no acabar débil."

"Ha envejecido," dijo el chico, "y tiene los dientes inútiles
para más que agua y vino;
Pero zampó el ganso hasta los huesos frágiles
-- A ver, señor, ¿que es el tino?"

Cuando joven," dijo su padre, "me empeñé en ser abogado,
Y discutía la ley con mi esposa;
Y por eso, toda mi vida me ha durado
Una mandíbula muy fuerte y musculosa."

"Ha envejecido y sería muy raro," dijo el chico,
"Si aún tuviera la vista perfecta;
¿Pues cómo hizo bailar en su pico
Esta anguila de forma tan recta?"

"Tres preguntas ya has posado,
Y a ninguna más contestaré.
Si no te vas ahora mismo,
¡Vaya golpe que te pegaré!

--Eso no está bien --dijo la Oruga.

--No, me temo que no está del todo bien --reconoció Alicia con timidez--. Algunas palabras tal vez me han salido revueltas.

--Está mal de cabo a rabo-- sentenció la Oruga en tono implacable, y siguió un silencio de varios minutos.



Estracto de "Alicia en el país de las maravillas" de Lewis Carroll.

lunes, abril 12

VERSUS

Es la cosa más extraña la debilidad humana. El ser contra el querer ser, el sentir contra el no querer sentir. Somos verdaderamente dos personas distintas dentro de un mismo cuerpo, a veces hasta tres o cuatro. Que daría en algunos momentos por poder ser lo que demuestro, por tener la valentía que grito, por tener el cuerpo con el que en mi mente camino. ¿Es la felicidad en la vida llegar a ser el "yo perfecto" que vive en nuestra cabeza? O es el finalmente derrocarlo y simplemente ser feliz con quienes somos? ¿El aceptarse versus el superarse? Pero, ¿quién gana? yo no gano. Esta lucha patetica me tiene derribada. No puedo ser quien soy, no puedo ser quien quiero ser, ¿qué puedo ser entonces? ¿Otra persona totalmente ajena? A veces siento que en eso me he convertido. Una persona ajena de la que me sorprendo. Me extrañan sus reacciones, sus risas, sus comentarios. Casi siempre habla antes de yo siquiera saber quien va a decir, ¡Y con el descaro de hablar con MI boca!

No quiero más lucha, no quiero más gente dentro. Quiero ser quien soy.
Para eso primero tengo que encontrar a esa persona y empezar a conocerla...

"De La Vida De Las Marionetas"



de Ingmar Bergman



Antes que todo debo aclarar en nombre de mi queridísimo Ingmar que ”De la vida de las marionetas” NO es efectivamente una película sino un especial de televisión de 1 hora y 45 minutos aproximadamente que más tarde paso a distribuirse como película. Y aprovechando que estamos dando datos freak, les cuento que esta película fue grabada en Múnich, durante el tiempo de exilio de Bergman de Suecia. Habiendo dicho todo eso, nos lanzamos de lleno a las calificaciones.


Actuación: 10/10 (como siempre)

Fotografía: 10/10 (ídem)

Guión entretenido y coherente: 1.000/1.000

Escenas oníricas raras y monólogos gigantes fuera de contexto: WE HAVE A WINNER!



Mejor partamos por la SINOPSIS. La historia toma el matrimonio de Peter y Katarina Egermann, que llegamos a conocer

brevemente en el pasado especial de televisión de Bergman “Escenas de un matrimonio”. Peter, un hombre depresivo que constantemente reprime sus más íntimos sentimientos y deseos, y Katarina, siempre en busca de nuevas aventuras y amantes. La película parte con el asesinato de una prostituta en manos de Peter y el resto de la historia es contada de forma no linear, mostrando escenas previas al asesinato y posteriores al mismo, que nos explicarían por qué Peter hizo lo que hizo, contando con relatos de personajes secundarios como su amigo psiquiatra, el Profesor Mogens Jensen (Martin Benrath), Tim (Walter Schmidinger) íntimo amigo gay de la pareja y colega de Katarina de años, y Cordelia Egermann, madre de Peter.


Ahora vamos a lo bueno, ¿Por qué deberían verla?

Les cuento porque. Bueno, primero que todo porque es Bergman, genio. Segundo, es una de las películas más crudas que ha realizado Bergman. La trama aunque parece superficialmente simple es verdaderamente compleja y confusa, no desde una perspectiva narrativa, como podría ser “Abre los Ojos” de Amenábar, donde cada par de escenas que pasan uno no entiende nada hasta el final, sino desde el punto de vista psicológico de los personajes, la especialidad de Bergman. En mi opinión (muy subjetiva), creo que nunca he visto personajes en películas tan parecidos a los que conocemos todos los días en nuestra vida real como en las películas de Bergman, y aunque a veces las razones o intenciones de los personajes nos pueden parecer demasiado ajenas, Bergman siempre logra involucrar una cierta cantidad de antecedentes y sentimientos que nos hacen relacionarnos con el personaje, por muy bizarra que sea su historia. No hay nada que le pase a los personajes que no nos haya pasado o no hayamos sentido alguna vez nosotros.

Que no panda el cúnico, estoy pensando más razones…


Bueno está de más con un director así decir que la fotografía es excelente, parte con una secuencia en colores y al terminar la primera escena los colores se secan, dejando la película en blanco y negro hasta la última secuencia de la película. Los planos están más que cuidadosamente pensados, en todo momento la imagen es preciosa, buscando ángulos diferentes y utilizando todo el espacio en una determinada habitación, jugando con distintas iluminaciones en las diferentes partes de la misma. Está llena de pequeños detalles típicos del director, como lo son los primeros planos a las caras de los personajes en casi todo momento, el constante sonido de relojes y, una escena que me gustaría destacar que aquellos que han visto más películas de Bergman entenderán (no pondré que hay una alerta de spoiler porque no delataré nada que pueda adelantarles información importante sobre lo que ocurre en la película). Hay una escena donde Katarina recurre a su amigo Tim (amigo íntimo homosexual del que hablé en la sinopsis). La conversación nace a raíz de la tristeza de Katarina por la depresión de Peter, y comienza aquí la “secuencia de los monólogos”, como la llamo yo. En toda película de Bergman, y esto es uno de sus trademarks por decirlo así, hay un momento en que dos personajes parecen tener una conversación sacada totalmente del contexto de la película, donde cuentan algo muy íntimo, un sentimiento, un pensamiento, un sueño, etc. Generalmente son dos monólogos que se contrastan, dos ideas opuestas, o, simplemente dos ideas distintas pero no necesariamente opuestas. Esta secuencia siempre es contada utilizando primeros planos de las caras de sus relatadores muy cerrados, sin ningún tipo de musicalización y con gestos faciales que delatan mucho de lo que está sintiendo el personaje. Las primeras veces que vi estas secuencias en sus películas me pareció totalmente innecesario, como que el director hubiera tenido muchas ganas de contar una idea y no encontró mejor forma que poner una conversación que no ayuda a que la historia avance. Después de haber visto tantas de sus películas entiendo que, al contrario de lo que yo pensaba, estas escenas engloban la esencia de cada una de sus películas, su premisa, y finalmente lo que nos ayudará a entender por qué pasa todo lo que pasa. Particularmente en “De la vida de las marionetas”, el monologo de Tim sobre la vejez, en mi opinión, es quizás uno de los mejores monólogos que he visto. Personalmente me sentí muy identificada con todo lo que dijo.

No les diré que vean esta película porque tiene un final que nunca se imaginan, porque la película parte con su final. Y aunque desde las primeras escenas creemos ya saber por qué Peter mato a la prostituta, el llegar a entender en mayor profundidad lo que creemos que ya sabemos es lo que nos ofrece Bergman en todas sus películas. Es simplemente sentarse a analizar las cosas que miramos por encima, es un viaje al inconsciente de sus personajes, mostrándonos todo lo que está en ellos a través de gestos y una genial dirección de actores. El final no es inesperado, sino que es la suma de todas las partes de la película, que ya creemos tener en nuestras manos pero luego nos damos cuenta que no eran tan así como pensábamos. O será que estoy prejuiciada y simplemente amo a Bergman. Tú dime.


RESUMEN


RAZONES POR LAS QUE NO ME GUSTO:

-Ninguna. BERGMAN DAME UN HIJO.


RAZONES POR LAS QUE ME GUSTO:

-La actuación es magnífica como siempre.

-la fotografía preciosa.

- los diálogos son fluidos y al mismo tiempo un tanto surreales.

-la historia está contada de una forma muy original que ayuda al desarrollo de la historia más que una narración linear.

-AMO A BERGMAN.

domingo, abril 11

Nada nuevo

Podría haber elegido peor día para re-inaugurar el blog pero tristemente mi inspiración nace de mis días más opacos y planos.

Hoy es un día de esos en que siento que pasa el tiempo pero la vida no avanza. O será que no quiero avanzar…quién sabe. La única forma de sentirnos seguros es apegarnos a una rutina, sea buena o mala, en mi caso sólo es, y sólo quiero seguir siendo, no quiero cambiar, no quiero seguir, no quiero que nada termine ni empiece. No es falta de voluntad ni cobardía, es sólo el deseo de no vivir atada a nada y hacer lo que me plazca pero la vida no es así y nos dicen que así no se puede vivir así que no me queda más que apegarme a mis responsabilidades y trabajar por cosas que no tengo muy claras.

Prometo escribir cosas menos bajoneantes, uno que otro comentario de películas y música. Por el momento, disculpe lo poco.